El Hombre del Bastón y el Micrófono

Con paso lento y apoyado en su bastón, temprano por la mañana Julio Arriola Oliva se levantaba, tomaba su baño, desayunaba y salía a las calles de Trujillo a visitar la Policía Nacional, la Gobernación y la Municipalidad para ejercer su labor periodística. Lo hacía con la misma dedicación que el primer día. Durante 52 años consecutivos repitió esa rutina, convirtiéndose en el comunicador social garífuna más longevo y en el pionero del periodismo en el departamento de Colón.

Orígenes: Santa Rosa de Aguán

Julio Arriola Oliva nació el 19 de febrero de 1919 en la comunidad garífuna de Santa Rosa de Aguán, donde creció junto a sus padres y tres hermanos. Sus sueños de superación motivaron a su padre a enviarlo a Trujillo a los 14 años, bajo el cuidado de la familia de Emilio Crespo, quienes prometieron brindarle estudios a cambio de sus servicios. La promesa no se cumplió, y cuatro años después regresó a Aguán triste y desilusionado.

La Búsqueda de un Camino

A los 17 años se trasladó a La Ceiba en busca de una beca de estudios. Al no lograrlo, se empleó en las fincas bananeras de la Standard Fruit Company, donde pasó por varios roles: chapeador, ayudante de mecánica y finalmente conductor de motocarro en los campos bananeros. Una vida de trabajo físico que nada tenía que ver con las comunicaciones, pero que formó en él un carácter determinado y resistente.

52 Años de Periodismo

La vocación por las comunicaciones llegó y con ella llegó también su identidad profesional definitiva. Durante 52 años, Julio Arriola Oliva cubrió la vida pública de Trujillo y el departamento de Colón con una dedicación que pocos periodistas en Honduras han igualado. Sus fuentes habituales eran las instituciones: la Policía Nacional, la Gobernación, la Municipalidad y otras entidades públicas. Con ellas construyó día a día el registro periodístico de una región que de otra forma habría quedado sin voz en los medios nacionales.

Vida Personal

Julio contrajo matrimonio por primera vez en 1948 con María Catalina Marín, con quien tuvo dos hijos: Amanda Arriola Marín y Julio Arriola Marín. Posteriormente, a inicios de 1985, contrajo nuevas nupcias con Celsa Beatriz Cacho, con quien tuvo a Wilmer Antonio Arriola.

Un Legado sin Retiro

La historia de Julio Arriola Oliva es la de alguien que encontró su vocación tarde y la ejerció sin pausas. En un país donde el periodismo regional raramente tiene memoria institucional, Arriola Oliva fue durante décadas la memoria viva del periodismo en Colón. Un garífuna que hizo del micrófono y el cuaderno sus herramientas de identidad y de servicio a su comunidad.

Julio Arriola Oliva: 52 Años de Periodismo Garífuna en Trujillo, Colón

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